soy consciente de tu tacto,
de tu palabra fina,
de tu amor terco,
de
la caricia domestica que me doméstica,
lo cierto es que siempre sentí
tengo el corazón aciago de no saberme entero, de que se me caiga el dinero de las bolsas rotas, de que me time el cajero, el ferretero, el a...
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