entre los hilos descarriados del tejido,
he visto envejecer a mi madre,
cuando no leía,
cuando no cocinaba.
hoy me detuve a ese instante inamovible del tiempo,
en que ella teje,
y yo en el sillón sigo siendo niño.
tengo el corazón aciago de no saberme entero, de que se me caiga el dinero de las bolsas rotas, de que me time el cajero, el ferretero, el a...
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