es curioso,
como uno va descubriendo el hogar
en donde habita el cuerpo,
ahora que llego al departamento,
en que solo permito que entren los amigos,
que no hago fiestas y la vida es bella,
en las ventanas de cubos.
tengo el corazón aciago de no saberme entero, de que se me caiga el dinero de las bolsas rotas, de que me time el cajero, el ferretero, el a...
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