todos quieren hablar del mar,
pero nadie quiere ser mar,
eso lo entendió alfonsina,
la misma que ahora es espuma blanca.
pero nadie quiere ser mar,
eso lo entendió alfonsina,
la misma que ahora es espuma blanca.
tengo el corazón aciago de no saberme entero, de que se me caiga el dinero de las bolsas rotas, de que me time el cajero, el ferretero, el a...
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